La Fiesta Nacional: un elemento de unión
Tras treinta años de régimen liberticida en Cataluña la fiesta nacional se apaga, como en su día lo hiciera el castellano, elemento máximo de unión de los habitantes de una nación. 300 millones de euros se estima que le costará a la Administración Pública Catalana, en concepto de indemnización, para los promotores de los festejos - según el estudio difundido por la Plataforma para la Promoción y Difusión de la Fiesta Nacional- prohibir las corridas de toros. 192 millones de Euros en perseguir a la lengua española en Cataluña. ¿De dónde nace este problema? Pues muy sencillo, data del año 1980 cuado el Gobierno Central – ahora mal llamado Gobierno de España – cedió las competencias a las Comunidades Autónomas en materia de educación y posteriormente en materia de festejos. Pero dejemos la educación a un lado y volquémonos en lo que nos preocupa y nos ocupa, es decir, Los toros.
He de recordar que la tauromaquia no sólo ha estado muy ligada al pueblo español desde sus orígenes, sino que también ha sido una seña de identidad de toda Cataluña. He de recordar que Barcelona llego a tener en funcionamiento tres plazas de forma simultánea. “La Monumental” siempre ha sido una gran plaza, y junto con “Las Ventas” o a “La Maestranza en Sevilla” han sido las tres más significativas para el aficionado y para el torero. Triunfar en cualquiera de ellas tres significaba tener el año asegurado. Es una pena no volver a ver un traje de luces, a un picador o a un banderillero.
De tres plazas a ninguna, si es que nos pasamos o no llegamos. ¿Qué pretende el nacionalismo? Pues está claro: romper toda seña de identidad con España. No quieren ser como nosotros, quieren ser otra cosa pero España no. Ya esta bien que le digan desde Madrid lo que tienen que hacer, ellos ya son mayores o al menos eso argumentan. ¿Por qué el Gobierno Central no puede quitarles las competencias en materia de festejos? Es evidente, que quien puede lo más puede lo menos, por lo tanto ¿Por qué no quitárselas?. Una cosas es administrar y gestionar los festejos en Cataluña y otra muy distinta es erradicarlos. ¿Quién se han creído que son para jugar con la tradición de un pueblo?
Quién puede decir no dice y los que han de callar no callan. Así que esto parece ya el coño de la Bernarda –perdonen la expresión-. Lo mismo no defendemos nuestras costumbres que no defendemos nuestro territorio como esta ocurriendo con la nueva ampliación de Gibraltar, con Ceuta o con Melilla. Ya mismo tendremos otro Perejil u otra marcha verde, es cuestión de tiempo tan sólo hemos de esperar.
Pero no sólo es Cataluña, no se equivoquen. Los canarios fueron los primeros, alegando motivos de defensa de los animales y a la vez haciendo uso de su competencia en materia de festejos. Ya se escuchan rumores por tierras andaluzas y como dice el refranero español, cuando el río suena agua lleva.
¿Por qué no se prohíbe la suelta de toros y vaquillas en el sur de Tarragona? Porque aquí la defensa de los animales da igual, es una fiesta catalana y no española. Si los presionan mucho no tendrán más remedio que prohibirlas o limitarlas pero de momento no hay prisa.
¿Qué dijo la prensa justo el mismo día de la votación? Como no se podía esperar otra cosa, la prensa está muy dividida y no todos traen la noticia en portada.
ABC “Cataluña vota hoy el destierro de la Fiesta”.
El Mundo: “Será una grave agresión a la cultura catalana”.
El País: no se refiere en portada.
La Razón: “la hora de la verdad”.
La Gaceta: “la Cataluña de no”.
La Vanguardia: “Cataluña en el foco, ahora por los toros”.
Público: “Cataluña vota hoy parar la tortura animal”
Juzguen ustedes mismos, ya que, esta demasiado claro. Finalmente la votación fue 68 a favor de eliminarla, 55 en contra y 9 abstenciones. Se acabó lo que se daba porque ya nunca más se dará. Como diría un buen castizo. ¡Manda huevos!













