Habilidades para ligar

El atraer y conseguir una pareja comienza con un proceso inicial de seducción. Es importante aclarar que la atracción sexual es natural pero la seducción no lo es. La seducción es un ritual, que necesita de la ceremonia, del cortejo, es decir, de la estrategia para realizar la conquista. Incluso, en aquellos casos en que se produce un flechazo (atracción animal mutua donde la persona queda fascinada) es necesario un protocolo que permite un acercamiento gradual entre las 2 personas.

Por ello, existen algunas normas que son básicas para que nuestra seducción sea exitosa:

  • Naturalidad: Lo fundamental para conquistar a otra persona es ser natural. Si sobreactúas, tarde o temprano, el otro se dará cuenta y será peor el remedio que la enfermedad.
  • Mostrar la feminidad en el caso de las mujeres; y la masculinidad, en el caso de los hombres. Está bien que a la mujer le guste hablar de fútbol o de coches, pero si solo hace eso, lo único que conseguirá es que el hombre la vea solo como una amiga. Si realmente quieres conquistarlo, debes mostrar tu lado femenino. Y en relación al hombre, es bueno que éste se muestre comprensivo e interesado en actividades femeninas pero si su interés es exagerado, al final la mujer también lo verá solo como un amigo.
  • Vestuario: Es aconsejable que la mujer vista sexy, pero no demasiado atrevida porque puede asustar al hombre. El hombre, por su parte, debe llevar siempre una apariencia masculina, pero bien cuidada.
  • Seguridad: Tener seguridad en uno mismo y pisar fuerte por la vida, es uno de los factores más atrayentes para gustar a otra persona.
  • Elogios: Decir piropos y halagar a la otra persona, siempre en su justa medida, es un aspecto importante a tener en cuenta. ¿A quién no le gusta que le digan lo estupendo y maravilloso que es?

Por tanto, cuidando estos ingredientes, la probabilidad de éxito a la hora de ligar es mucho mayor.

No obstante, es muy importante, además, reconocer y descifrar las señales que nos manda la persona que nos interesa, como miradas, gestos, sonrisas, etc., ya que éstas nos indicarán si la persona en cuestión está interesada y si debemos o no iniciar el acercamiento.

Finalmente, para terminar, me gustaría dar unos pequeños consejos a la hora de romper el hielo.

  • Muchas veces, los nervios nos juegan una mala pasada y la ansiedad que se produce hace que nos preguntemos cosas tales como: ¿me rechazará?, ¿qué pensará de mi?, u otras por el estilo. Pues bien, como vemos, en estos casos el foco de atención está en uno mismo, no en la persona que deseamos conocer, con lo cual uno es más consciente de sus defectos o limitaciones. Por tanto, aquí, lo que tenemos que hacer, es cambiar el foco de atención y hacer que recaiga sobre la persona que queremos conocer, interesándonos por ella, por sus gustos, sus preferencias, etc.
  • Otra cosa muy importante, es el manejo de las preguntas que hacemos en una conversación. Si las preguntas son cerradas, del tipo ¿te gusta la música?, las respuestas sólo podrán ser si o no, con lo que se da menos pie a que la conversación continúe. En cambio, si la pregunta es abierta, ¿qué tipo de música te gusta?, es más fácil continuar la conversación de un modo distendido.
  • Finalmente, otro tema que también preocupa es sobre qué temas hablar. Lo más natural es ir en progresión, de cosas más generales a más personales. Por ejemplo, la pregunta ¿tienes novio?, es demasiado personal para empezar. En cambio, si empezamos hablando sobre aficiones o algún suceso reciente, puede resultarnos menos violento y más ameno.

Bueno, espero que hayáis tomado nota y que, en breve, lo pongáis en práctica. ¡Suerte!.

Olga Casado Mena

Comentarios

Antonio Casado :25/2/11 a las 17:23
"La seducción es un ritual, que necesita de la ceremonia, del cortejo, es decir, de la estrategia para realizar la conquista"... Si lo anterio es cierto, que para mi opinión Sí lo es, pues entonces el cortejo es tan solo un indicio, una especialidad de la seducción.