Simbología
La cruz
El símbolo de la cruz se utiliza para afrontar las siguientes situaciones:
- Al pasar delante de una iglesia o imagen sagrada.
- Al salir o entrar de casa.
- Al iniciar un viaje.
- Al subirse en coche, tren, carro, etc.
- Al atravesar un puente o paso a nivel.
- Al levantarse o acostarse.
- Ante el comentario de algo extraordinario.
- Como protección ante un relámpago o al escuchar un trueno.
- Cuando se duerme un pie o una mano se hace la señal de la cruz con saliva sobre la piel.
- Al hacer la masa de pan se grababa con el canto de la mano diciendo: “Crece masa, crece como la Virgen María creció en su gracia.”
- Antes de cortar el pan se traza una cruz con un cuchillo o con los dedos. Con el pan se tiene un cuidado especial de no golpearlo o tirarlo al suelo. Si esto ocurría se recogía y se besaba. Este respeto reverencial quizás sea por la influencia del Sacramento, el pan como cuerpo de Cristo. Pero para Américo Castro es más bien una idea tomada de los árabes.
- Cuando se cocinan los alimentos en el fuego se hace la señal de la cruz.
- Al llover torrencialmente o ante la amenaza de granizo, se tiraba un puñado de sal a la calle, haciendo en ella la cruz. También se tiraba la Cruz de Caravaca y se dice que sus brazos se abrían milagrosamente.
- Al encontrarse con una persona de malas intenciones o propensa a hacer el mal de ojo a los niños se hacía la “higa” de una manera disimulada. Consistía en poner el dedo pulgar entre el índice y el corazón, haciendo por tanto la señal de la cruz.
- Al hacer un juramento se hacía la cruz con los dedos índice y pulgar sobre la boca.
- Para preservar la casa de influencias malignas se hacían cruces de madera y se distribuían por toda la casa.
- Para proteger a los niños pequeños se les ponía una cruz en la cuna. La señal de la cruz se emplea para quitar el mal de ojo.
Hay curanderos que pintan cruces con tinta para curar los herpes, empleando un bolígrafo propiedad de la persona afectada y golpeando posteriormente con perejil la zona dañada. Es la protagonista de la fiesta de las Cruces de mayo.
La cruz es el símbolo del cristianismo, pues en una cruz murió Jesús y es defensa frente al Diablo. Si bien es cierto que era utilizada en diversas culturas desde tiempo inmemorial y antes de Cristo, pues representa un cruce entre dos líneas, una horizontal y otra vertical. La primera representa el plano terrenal y material en el que se mueve el hombre y la vertical corresponde a lo espiritual. La cruz es, por consiguiente, el encuentro entre el hombre y Dios.
De su uso profiláctico ante peligros y adversidades no cabe duda. Sobre todo como defensa de la acción del Maligno. Caro Baroja, en su texto citado anteriormente, comenta una leyenda de origen oriental pero muy popular en el medievo castellano, recogida por Gonzalo de Berceo, que nos habla de un pacto con el Diablo urdido por un hechicero judío a media noche, en una encrucijada de caminos. Allí no hay que santiguarse y si renegar de Dios.
Las brujas secuestraban niños que no habían sido persignados por sus padres, según confesiones del proceso seguido en 1610 contra las brujas de Zugarrarmurdi.
El símbolo del huevo
El huevo es símbolo de vida.
El huevo cocido con cáscara se inserta en una masa dulce y se sujeta con dos tirillas de la misma masa en forma de cruz, formando así la popular mona que se come el domingo de Resurrección.
Dequerlor en su libro “Las aves mensajeras de los dioses” nos dice que el huevo de ave es considerado como una reproducción, a escala reducida, de la creación universal, pues todos los pueblos antiguos quedaron 12 sorprendidos por el nacimiento del ave a partir del huevo.
En Estonia y Letonia los campesinos comen huevos en el período en el que se realizan las labores agrícolas para obtener buenas cosechas pues asocian el huevo (símbolo de vida, fertilidad, nacimiento) con el futuro de la cosecha que se desea buena. Esto podría tener relación con la costumbre de comer la mona en el campo cuando salimos de excursión, coincidiendo con la primavera que es el período en que la naturaleza genera vida y cuando se celebra el triunfo de la vida sobre la muerte con la Resurrección de Cristo.
El anteriormente citado, Dequelor, nos habla del huevo como símbolo de resurrección:
“En las tumbas antiguas de Suecia, Finlandia y Rusia se encuentran huevos de barro. Se cree que constituyen un símbolo de resurrección y de renacimiento. El muerto sale de su tumba, de la misma forma que el ave viva sale de su cascarón. Lo mismo podemos decir de Grecia, donde las estatuas del dios Dionisos, descubiertas en Tebas, llevan un huevo en la mano”.
José Sánchez Conesa













