Ritos de nacimiento

Partos

-En el momento del parto una imagen de San Ramón Nonato “boca abajo” presidía el acontecimiento para facilitar el parto. La madre de San Ramón falleció en el momento del alumbramiento, lo que no fue obstáculo para que milagrosamente se le abriera el vientre y diera a luz. Las mujeres a la hora de parir pedían un vaso con agua y unos capullos de flores dentro, pues del mismo modo que se iban abriendo, la madre dilataba y tenía un parto fácil.

-El día de la Candelaria (2 de Febrero), se recogían las velas de la ceremonia religiosa que eran guardadas para el momento del parto, se encendían y cuando se consumieran la mujer daba a luz.

-Cuando la mujer está embarazada le salen unas manchas por la cara que se quitan lavándose con los orines del recién nacido.

-En el acto del parto no podía estar presente otra embarazada, puesto que peligraba la vida de la que estaba pariendo o la del crío.

-Se recomendaba que en una habitación donde se encontrara una embarazada no entrara otra, pues se le atrasaría el parto a la primera y a la segunda se le acortaría.

Predicción del sexo

Existen diversos métodos para adivinar el sexo de la criatura que va a nacer:

-Se coloca un péndulo o una medalla sobre el vientre de la madre. Si giraba en círculos sería niño, si se movía de derecha a izquierda, niña.

-Si las nalgas de la madre eran redondeadas sería niña, si lisas niño.

-Si el vientre de la madre estaba abombado, niña; si puntiagudo niño.

-A la futura madre se le pregunta que tiene en la mano. Si muestra la palma, será niña; si el dorso, niño.

-Se colocaban dos sillas, debajo de una se ponía una cuchara y de la otra un tenedor. A la madre, sin que viese los objetos, se le pedía que se sentase en una. Si lo hacía en la de la cuchara, niña y si lo hacía en la del tenedor, niño.

- Cuando nacía la criatura, si lo hacía en luna creciente, el próximo hermano sería de sexo diferente. Si nacía con luna menguante el próximo tendría el mismo sexo que el recién nacido. Pero los viernes se invertía el resultado.

Para saber si el niño tiene gracia

-El niño tendría gracia si la madre sentía al niño llorar en su vientre.

- También se creía que la tenía cuando nacía dentro de la bolsa o “zurrón”.

Ritos de protección al niño

-Los recién nacidos eran llevados a casa después de ser bautizados y allí sobre una manta, en el suelo o sobre la cama, se les ponía boca abajo. Cuanto más tiempo estuvieran sin llorar ni quejarse más libres estarían de sufrir accidentes.

-Cuando la madre tiene un antojo o deseo no cumplido, debe echarse mano a las nalgas para evitar que al crío le salga al nacer una mancha en sitio visible, de esta manera le sale en el culo. Se conocen casos en los cuales la madre tuvo gran deseo de comer uvas al ver un racimo, y como no lo hizo nació el bebé con el dibujo del racimo en el brazo. En el tiempo de maduración de este fruto, el color del antojo se tornaba más oscuro.

-Cuando se corta la tripa del recién nacido hay que quemarla o enterrarla para proteger al niño en un futuro.

-La placenta de la madre se enterraba en el campo o debajo de la pila de lavar, donde no le faltara agua. Conforme fuera desapareciendo en la tierra la madre tendría sed y el niño, al tomar la leche materna, le dolería la barriga. Había que evitar que los perros u otros animales se la comieran porque la placenta quedaba asociada a la vida del recién nacido.

- Cuando se le caía un diente al crío, se tiraba al tejado diciendo:

“Tejaíco, tejaíco
toma este dientecico
y dame otro más bonico”.

De esta forma, el próximo diente que le saliera no estaría torcido.

Desde tiempo inmemorial el hombre ha sentido la necesidad de proteger mediante ritos la vida frágil del recién nacido, idea que ha seguido presente en la actualidad en el rito del sacramento del Bautismo. Para algunas personas si un niño no se bautiza está en una situación propensa para contraer enfermedades, sufrir accidentes, etc.

José Sánchez Conesa