Elementos Metereológicos y astros
El hombre siempre ha mirado a las estrellas para conocer su futuro y de ello encontramos multitud de testimonios en poetas romanos como Virgilio, que nos refiere que el sol avisaba de la proximidad de tumultos y guerras, así como que los rayos y los cometas presagiaban calamidades. El mismo vate especifica que determinadas lunas son óptimas para actividades concretas: plantar viñas, domar bueyes en la luna decimoséptima, la novena es mejor para fugarse, pero para robar es adversa.
San Agustín escribe en su obra “Ciudad de Dios”, entre los siglos IV y V, sobre la influencia de las constelaciones en la siembra, en la elección de fecha para casarse, para la plantación de árboles, doma y fecundación de animales, etc. También existían creencias similares en el mundo musulmán.
Cabañuelas
Es un sistema de predicción del tiempo meteorológico muy seguido por las gentes de la comarca y en especial por los labradores. Cada día del mes de agosto tiene un mes asignado de tal manera que el tiempo que haga el día 1 del citado mes corresponde al tiempo que hará el año próximo en el mes de agosto, el día 2 de agosto será el tiempo correspondiente al mes de septiembre y así sucesivamente, hasta llegar de nuevo al mismo mes. Se vuelve a contar una segunda vuelta pero al revés, con lo que se consigue obtener dos predicciones para el mismo mes.
En nuestra comarca las chicas para encontrar novio contaban estrellas al tiempo que se pellizcaban la piel del brazo. Se dice que en luna creciente aumenta el dinero que llevamos en el bolsillo. En luna llena los pollitos nacían bien, en cambio con luna menguante podían morir.
De la luz de luna llena hay que protegerse puesto que quema más que el sol, secando rápidamente la ropa tendida y quitando las manchas más difíciles por su gran capacidad de blanqueo. La luna llena influye en las cosechas haciéndolas crecer más deprisa.
- Al sol se le asocia con el hombre y a la luna con la mujer, al primero se le llama Lorenzo y a la luna Catalina. Existe un dicho al respecto:
“El Sol le dijo a la Luna que se fuera a recoger, que eso de rondar de noche no era de mujer de bien. Y le contestó la Luna que más vale rondar sola y de noche, que no de día y quemando”.
Sobre la luna hay un cuento que refiere la historia de un viejo leñador que anduvo tanto y tanto por el bosque cogiendo leña que llegó hasta la luna sin darse cuenta y que cuando esmenguante va corriendo para no caerse. Dicen que se puede ver el viejo con su haz de leña a la espalda. Otra versión del cuento que nos hace saber Gregorio Rabal López, de Balsapintada: “Estaba un viejo recogiendo unos haces de leña y como no podía con ellos y se les caía gritó con disgusto: “Ojalá me llevara la luna”. Dicho y hecho. La luna bajó y se lo llevó”.
- Durante la guerra civil hubo una aurora boreal descrita por quienes la vieron como un fuego en el cielo con ondas de color azul. Se pensó que se trataba del fin del mundo dando lugar a escenas de histeria colectiva, comentándose incluso que las embarazadas abortaban.
- Un entretenimiento en las noches de verano era observar en el cielo el amino de Santiago. Se comentaba que el polvo de estrellas del camino (Vía Láctea) era la “porsaguera” que levantaba el caballo del santo al galope. Era divertido contemplar las estrellas fugaces pues se decía al verlas pasar que una pareja de novios se había fugado.
José Sánchez Conesa













