Lo acontecido en la Cartagena del 36
Había terminado la huelga que tenían planteada los obreros de los Canales de riego del campo de Cartagena. Ante los acontecimientos nacionales, el gobierno había cedido a todas las peticiones que les habían hecho los obreros y empezaba así, el engaño del pueblo.Los dirigentes de la política Cartagenera, el Cesar con meterlos en la cárcel sino cumplían las ordenes que Serrano, días antes había amenazado a los obreros reintegrándose a su trabajo. Publicó un bando en el que decía solucionado satisfactoriamente el conflicto obrero…
Era la claudicación de un cobarde que esperaba la era del crimen, a sabiendas que era una falsa lo que decía en el bando. Los obreros, una vez terminado el acto, en el teatro circo salieron a la calle cantando la internacional y dando vivas al comunismo. El grotesco y tristemente Zafra, había sido quien se había entendido con el gobierno de la infamen republica para preparar a los obreros de Cartagena ante los sucesos que se avecinaban.Llegamos al sábado 18 de julio aquella mañana salieron de Cartagena dos destructores con rumbo al sur, porque empezó a correr el rumor de que en Melilla se habían sublevado.A despedir a los destructores estuvieron en el Arsenal el General del Departamento, Márquez y el General Cabrera, a los destructores le dieron ordenes que se pusieran a disposición del gobernador de Cádiz y que cumplieran la consigna que le dieran por grave y extraordinaria que fuese. El gobierno Quiroga dio una nota, diciendo que la normalidad en España era completa; solo en Marrueco habían ocurrido unos incidentes y que era falsa la noticia y que en la península reinaba tranquilidad en toda ella. A las seis de la tarde se recibieron noticias en Cartagena que la base Naval de San Javier se había sublevado. Inmediatamente se requisaron unos camiones, se asaltó la armería de la casa Sintas del Ayuntamiento sacaron unas cajas con fusiles Pérez San José era quien dirigía esta expedición. Los camiones se llenaron de aquella canalla que más tarde mancharon de sangre las calles de Cartagena. Con el Pérez San José subieron a los caminoes el Campillo, el Nino, el Mahoma, Mayo y demás forajidos en su mayoría trabajadores del muelle que se dirigieron a los Alcázares. Al llegar a los Alcázares salio a su encuentro Ortiz, comandante del Aeródromo y les dijo que no hacia falta su intervención, porque el había volado sobre el aeródromo de San Javier y les había invitado a los que en el se encontraba que dispusieran su actitud y que esperaban su rendición y que solo habían salido unos aparatos en dirección lejana. Ante las palabras de Ortiz la canalla volvió cantando la internacional.
Mientas tanto se recibían noticias de Madrid: la crisis del Gobierno, la incautación de los diarios madrileños “ABC” “Informaciones”, “El Debate”, “La “Época”, “El siglo futuro” y “La Verdad de Murcia. Domingo día 19 por la mañana corre la noticia que ha sido muerto en el Arsenal un teniente de navío que más tarde se supo que era D. Ángel González López. Gonzáles López con su compañero Tapía Manzanares vestido de marinero pasaron la noche en el cuartel de marinería con objeto de conocer los detalles y poder observar la actitud de los marineros. El fogonero preferente Marchante, dirigiéndose al teniente de navío Sr. González López. Le pregunto: ¿ Es usted D. Ángel? – Si – contestó –. Sin otra palabra empezó a disparar contra el. Su compañeros tapias Manzanares y Scharfaussen intentaron apoderarse del fogonero, mientras tanto el auxiliar de artillería señor Sotelo hizo unos disparos contra Marchante quien calló muerto. Por la tarde llegó el destructor “Almirante Valdés” que lo trajo desde las costas de Melilla el capitán maquinista Santiago López haciendo las veces de oficial, el auxiliar naval José Pagan al saltar a tierra fueron llevados a hombros hasta el ayuntamiento donde Santiago López, salió al balcón y dijo que era tan grande su emoción que solo podía decir: ¡Viva la República! Más tarde riñen tres profesionales de la chulería, gente conocida por sus andanzas, era el Chipé, El Patricio Zaragoza, el Leopoldo. En el ensanche aquella noche empieza la tragedia en Cartagena: Ve por sus calles el cadáver de un hombre arrastrado por una chusma dando el vergonzoso espectáculo de quemarlo, después de mutilarle órganos de su cuerpo. Por la noche a la puerta del arsenal acuden los marineros que no se atreven a entrar. Empiezan a parlamentar que el general Molins. Acude el Alejando del Catillo, en representación del frente popular a quienes les promete que si entran no pasara nada. A pesar de su prometa no se atreven a entrar. El General Castillo les dirige una exclamación y entonces con el general al frente entraron todos los marineros.
En la base submarina, siguen los oficiales esperando ordenes lanzarse al glorioso movimiento salvador. Los oficiales consiguen ponerse al habla por teléfono con el General Martínez Cabrera y le piden que aclaren la situación porque muy confusas son sus teorías. Le dicen los marineros eres católico y militar cumple tu juramento y haz honor a tus palabras. Martínez cabrera no contestó.
En el cuartel de infantería de marina están reunidos jefes y oficiales esperando ordenes; en el parque de artillería en capitán don Ángel de la Iglesia invita a los brigadas y sargentos que suban a la biblioteca con objeto de habla con ellos, que se encuentran reunidos en el patio de dicho parque. En el cuarto de banderas están reunidos los compañeros de Ángel Iglesias esperando el resultado de sus gestión a lo que se opone el Brigada Rufete que es el que parlamenta con el Martín Señor de la Iglesia. Más tarde salió del arsenal el teniente de navío D. Aquilino Pérez con una misión especial; alguien le conoció y le siguió al notar que le seguían un grupo se dirigió por el callejón de andino, donde le hicieron unos disparos, llegando hasta la calle del Aire donde fue conducido al Hospital de Caridad; uno de los que aprecio como autor fue el Pesebre, que se calló herido.
Lunes 20 -- Por la orden del Frente Popular se posesiona del mando de la Base Naval Antonio Ruíz conocido por “el nonos”, que se encuentra detenido en unión del Buzo Sacristán y otro de los colaboradores del Arsenal de regimiento de infantería de Marina Diego Baeza del orden publico Morales del Sacamuelas, la guardia de seguridad, Guardia Civil, que se encontraban concentradas en ésta, son desarmadas. Las sirenas del Arsenal toca en señal de que los marinos que estaban en la baja submarina se habían entregado. En estos momentos empieza la tragedia que ha sido escenario de los más horrendos crímenes: quizá el más trágico de todos los escenarios de la Guerra mártir por la traición de los que no fueron ni españoles ni caballeros. Se empieza a detener a las personas de orden; robos, vejaciones por orden de aquel Frente Popular que lo Formaban el siniestro López Loren, con Noguera López Gallego, García Lorente, Blasco, Roca Escudero, Alejandro del Catillo, García Ballester, Díaz Conesa, Dionisio Marin, Carrillero, Gallego Mayo, el Bruno, Cegarra y los demás representantes de los partidos. Así es como empieza la tragedia en Cartagena en contra del movimiento Nacional.
Fuente: Texto extraído del noticiero de Cartagena. Con fecha de18 de julio de 1966. Justo cuando se cumplían treinta años del Alzamiento Nacional. Ese mismo día tomó posesión de la Alcaldía de Cartagena, el cartagenero D. Ginés Huertas Celdrán.
Fdo: Antonio Casado Mena













