Estudio en Escarlata

La primera novela del célebre escritor británico donde aparecen el detective Sherlock Holmes y quien se convertirá con el paso del tiempo en su fiel compañero, doctor Watson. De hecho, ninguno de los dos se conocían hasta que fueron presentados por un amigo en común y decidieron compartir piso para ahorrar gastos.

Es entonces cuando Watson tiene la oportunidad de examinar el peculiarísimo comportamiento de su compañero. Petulante hasta decir basta, Holmes hace de la observación una ciencia empírica avalada por múltiples resultados satisfactorios. Sus precarios conocimientos científicos no le impiden deducir la altura de un hombre partiendo del tamaño de sus pisadas.

En la pared de una casa abandonada se encuentra escrita con sangre la palabra 'RACHE'(castigo, en alemán). Como suele ocurrir en las novelas de C. Doyle, la policía considera el caso resuelto deteniendo al aparente culpable. Simplemente, alguien que se equivocó de hora y de lugar.

Pese a lo cual, Holmes no desiste, y con su actitud persistente corrige los defectos inherentes a un sistema policial que no se toma el suficiente tiempo para resolver las situaciones que afectan a la seguridad de la comunidad. Porque tras lo obvio (un crimen político, dicen) se oculta una historia que nos retrotrae a hechos ocurridos décadas atrás en Estados Unidos. Hechos donde, por otra parte, se dan cita el fanatismo religioso, la opresión y el aborto de un incipiente amor en libertad.

Francisco Javier Torá Jiménez