Villa Antonia

En el Estrecho de Fuente-Álamo se ubica Villa Antonia.

Cuenta la leyenda que en esta mansión se llegó a creer que existieron duendes durante una temporada, pues se oían las cadenas.

También contaban que una mujer que pasaba cerca del lugar cayó de la burra espantada por el ladrido de unos perros de la finca. Tal fue el golpe, que murió en el acto y, según cuentan, su fantasma se aparecía por la zona.

Otra leyenda acerca de la misma vivienda nos cuenta que una persona se ahorcó en ella y que en uno de los cuadros que allí se hallan se refleja su rostro.

También se ha dicho que en las cercanías de la casona los mochuelos cantan de otra manera a como lo hacen habitualmente y que las mesas se volcaban y los cuadros caían al suelo sin romperse.

Lo cierto es que se oyeron ruidos extraños y, tal es así, que vinieron dos guardias civiles a dormir en la casona para comprobarlo, alojándose en un cuarto que desde entonces pasó a denominarse la “caseta de la guardia civil”. Pasaron dos noches y se asustaron, marchándose finalmente sin aclarar nada.

Leyenda o no, lo cierto es que la mansión siempre produjo un cierto reparo en aquellos que se acercaba al lugar.

José Sánchez Conesa