Los Tesoros Escondidos
En estas tierras no faltan las leyendas de tesoros escondidos “del tiempo de los moros”, expresión que entrecomillamos por popular y repetida en boca de nuestros mayores. En muchos casos se emplean rituales mágicos para hallarlos, aunque siempre habrá un negro, un duende o un puñado de avispas prestas a picar para impedir que consigamos el ansiado objetivo. En determinados casos se invocaba al Diablo para que señalase el lugar donde se escondía, por ello intervino la Inquisición.
José Sánchez Conesa













