Los Chotos Diabólicos

Algunos informantes se estremecen cuando narran la extraña aparición de un choto sobre las espaldas de un viandante. Esos escalofríos los relaciono con la creencia de que el Demonio se suele presentar en forma de macho cabrío. Otros se ríen con cierta sorna. En numerosas declaraciones judiciales de personas implicadas en casos de brujería y cultos satánicos aparece, como acabamos de indicar el Demonio, que en el momento supremo de culto adopta la forma de macho cabrío o cabrón, aunque se presente también en otras circunstancias como perro, mono, cerdo, ternero, mulo, gato negro, etc. En nuestras leyendas o cuentos habla el choto y pide que se le admire los dientes “tan bonicos” o tan largos que tiene.

No es baladí el asunto de la dentadura. Mi hijo Raúl me apunta que Baba Yaga es la bruja más conocida del folklore ruso, de la que se dice que cuenta con unos grandes colmillos, come niños y vuela en un mortero mágico. Julio Caro Baroja recoge en su libro “Las brujas y su mundo”, sobre el que volveremos y con mayor profundidad, que las brujas de Amboto, en el País Vasco, decían adorar a Satán como macho cabrío, mulo o hombre, pero en este último caso “siempre ostentaba algún signo de su maldad como un cuerno en la cabeza o en la frente, o algunos dientes fuera de la boca...”

Para Anselmo Sánchez Ferra es un cuento extendido que se aplica en cada localidad como propio, relacionado incluso con la toponimia, como hemos apreciado en el caso de Roldán con su “Olivar de la Cabra”, de ahí su aspecto de leyenda, aunque sea un cuento. Insiste Anselmo, quien en su libro “Camándula. El cuento popular en TorrePacheco” recoge la información de Espinosa, gran recopilador del cuento folklórico, que podemos hallar versiones similares en Castilla- León. Caso de la población segoviana de Sepúlveda, pero allí la cabra es una bruja que se esfuma, como en la ciudad vallisoletana de Medina del Campo.

José Sánchez Conesa