Los Cementerios

Se cree que en los cementerios están las almas de los difuntos, por tanto, son lugares que merecen el mayor de los respetos, evitándose las visitas nocturnas porque quien se atreva a ello correrá el riesgo de volverse loco, siendo seguro que oirá el sonido del viento acompañado de alaridos. Así lo podemos leer en el “Diccionario de Supersticiones y creencias populares” de Francisco J. Flores Arroyuelo. La tradición advierte: “Por los cementerios no se debe vagar o pasear, ya que con frecuencia deparan encuentros inesperados y peligrosos”. Más adelante indica que quien profana una tumba es perseguido por el espíritu del muerto que allí reposa y condenado a sufrir alucinaciones.

En la mitología clásica Hécate es la diosa soberana de las almas de los muertos, presente siempre en el momento del nacimiento y falle55 cimiento de una persona, cuando cuerpo y alma se unían o separaban. Hécate residía en las tumbas, apareciendo en los cruces de caminos durante la noche con un cortejo de almas y de perros que aullaban. Lo leemos en “Las brujas y su mundo” de Caro Baroja. No se aconseja habitar una casa construida sobre cementerio, pues reclamarán los espíritus que se corrija esa situación irregular.

José Sánchez Conesa