Resumen de lo acontecido en la primera Nochecica Flamenca
El viernes día 4 de febrero se realizó la primera "Nochecica Flamenca" con un éxito abrumador. unas 200 personas se congregaron en la Sede de la Peña Flamenca, Trovera, Cultural y Recreativa de Antonio Piñana sita en el Restaurante "La Marina", en Santa Lucía. Donde tuvieron el privilegio de disfrutar diferentes actuaciones con las que se pretende recuperar la verdadera esencia del flamenco, puesto que gente salida de la nada o mejor dicho desconocida ofrecieron su arte para todos los asistentes. El objetivo primordial de estas veladas flamencas no es otro que sacar a la luz el puro arte que se respira entre las calles de ésta, nuestra ciudad milenaria. Como muestra de este arte renaciente, pudimos disfrutar de la voz de una chica llamada Natividad Buendía, la cual tuvo que actuar deprisa y corriendo puesto que a las 23.00 se incorporaba a su trabajo, como recepcionista en el Hotel Manolo. En cuanto a ésta mujer creo que sobran las palabras porque deslumbró con su voz, llena de talento y de ganas por colocar al flamenco cartagenero en el lugar que le corresponde. También pudimos contar con la presencia de otras dos artistas más, llamadas Tamara Monedero y Verónica, la cuales ofrecieron un recital magnífico, cargado de ímpetu y de ganas por demostrar que tras ellas se esconden grandes artistas, capaces de ilusionar a otros muchos asistentes que se encontraban en la sala, pero que de momento no tuvieron el coraje suficiente como para actuar delante de tantísima gente.
Como aspecto emotivo, simpático y a su vez entrañable pudimos contar con la presencia de cuatro jóvenes tocaores, alumnos del consagrado guitarrista Antonio Piñana. Los cuatro, en compañía de su maestro realizaron tres piezas flamencas que despertaron los cálidos aplausos de los asistentes. Fue espectacular ver como críos convertidos en mayores se postraban en el escenario con más tablas que muchos profesionales. Sus nombres en pocos años darán mucho que hablar y así que recuerden: Pablo, Antonio, Agustín y Joaquín.

El cuadro flamenco llegó de la mano de las bailaoras de la academia de baile "Maricarmen Baños" situada en la calle Soldado Rosique. Los nombres de estas chicas son Lorena Cano, Mari Ros, Laura del Sol y Lorena Martínez, todas ellas bailaron al son de la guitarra de Antonio Piñana y a la voz de su hijo y artista de reconocido prestigio Curro Piñana.
Tras las bailaoras, continuó actuando Curro, el cual hizo honor de los cantes de Cartagena, cantando por palos que dan origen a nuestra tradición popular. Son los cantes que nos transmitieron Antonio Grau Rojo (padre), el maestro Antonio Grau Dauset (hijo) y Antonio Piñana (padre). Después de Curro actuó Antonio Ayala, conocido con el sobrenombre de "El rampa", el cual siguiendo la costumbre cartagenera se arrancó por palos muy semejantes a los anteriormente comentados.
Para finalizar la velada, actuó Antonio Piñana a la guitarra y Lázaro Isaqui. Este último, de origen cubano, aunque ostenta también la nacionalidad española, es sin duda uno de los mejores percusionistas que hay en el mundo y además es considerado como un virtuoso de la música, puesto que tiene en su haber el tocar en torno a diez instrumentos distintos. Todo un artista digno de tener en cuenta, quién también acompañó a Curro y Antonio Piñana en unos momentos anteriores al cierre de dicha actuación. Ver álbum de fotos
Atentamente
Antonio Casado Mena
Secretario Peña Antonio Piñana













