"El Chipé"
Siempre se ha dicho que si los Estados Unidos de América tuvieran la historia de los pueblos de Europa, lo sabrían aprovechar de otra manera, no sólo en la literatura, sino también en la industria cinematográfica. Pues bien, no voy a hablar de la historia de España, sino la historia que sucedió hacia principios del siglo XX en la comarca de Cartagena.
Cartagena, ha sido famosa, como la mayoría de los pueblos de la costa del Mediterráneo prácticamente desde su fundación, nadie desconoce su origen fenicio, como tampoco se olvida el paso del Imperio Romano por sus tierras, sobre todo si nos fijamos en el espectacular teatro romano del que pocas ciudades en España pueden hacer gala. Recuperar la memoria de los pueblos, siempre ha sido una tarea de la que nunca nos podemos olvidar, ya que es ahí donde podemos aprender no sólo de nuestras victorias, sino también de nuestros fracasos y miserias. El género de novela negra está volviendo a hacerse un hueco en las librerías de nuestra época, a esto ayuda sin duda la firma de muchos autores de prestigio que en los últimos años han colmado las listas de libros más vendidos, como el caso del escritor sueco Stieg Larsson.
Un caluroso día del mes de julio de 1936, la ciudad milenaria de Cartagena se iría a la cama con el mal sabor de boca de haber presenciado la trágica muerte de "El Chipé". La historia de este singular criminal de la España de principios de siglo, no sólo supone un triste suceso sin más, sino que si uno se contextualiza en la época en el que se produjeron los hechos, podríamos trazar un retrato psicológico de la sociedad de aquel tiempo. El marco de la novela, no deja lugar a dudas. Este hecho, daría comienzo a que todas las pasiones se pusieran de relieve de un modo que quizás nadie se esperaría, como si de un embrujo se tratara, este hecho revolvió los instintos más bajos de una sociedad aparentemente tranquila y civilizada. Es cierto que en la España de la época los índices de alfabetización y de pobreza eran altos, demasiado altos si los comparamos con el resto de Europa, pero el final fue totalmente inesperado. La mayoría de las grandes potencias europeas de la época habían pasado revoluciones, como son los casos tan conocidos de Inglaterra, Francia o Rusia, pero en España la Monarquía de los Borbones, había cedido el paso a la República, sin grandes convulsiones, aunque con una dictadura entre medio.
Los años tan convulsos de esta época merecen una mirada histórica distinta de lo que se ha hecho hasta ahora, quizás demasiada politizada, tanto de un bando como de otro. No es del interés de esta novela, tratar las afinidades políticas, pero sí nos interesa mostrar la vida de una época que nos parece relevante para entender la historia de la ciudad de Cartagena en particular y la historia de España en general.













