ZP y las Primarias
Según parece, el zapaterismo alcanza su fin. No sé si el porvenir que nos espera resultará más halagüeño pero albergo la profunda convicción de que no será peor —ni tan nefasto siquiera— como los siete años de desgobierno que llevamos padeciendo con el inquilino de la Moncloa. Sin duda, el peor presidente de la historia de España desde los tiempos del doctor Negrín.
Si algo ha demostrado ZP es que cualquier parecido suyo con Séneca es fruto de la casualidad. El filósofo aleccionó una vez: "Concluye donde quieras, con tal de que pongas un buen final". Y Zapatero, muy obediente, abandonará la presidencia del Gobierno dejando a España con cinco millones de parados, una deuda exterior escandalosa, recortes sociales, el Faisán,…y, en definitiva, deja la identidad de este pobre país a la altura de las alcantarillas. Lo único que deja preparado ZP tras su salida es la guerra civil en su partido. Asunto sumamente interesante para observadores y analistas políticos. ¿Quién vencerá en las elecciones primarias del PSOE: Rubalcaba o Chacón? ¿Surgirá un tercer candidato? ¿Qué sucedería si Rubalcaba debiese rendir cuentas a la justicia por el Caso Faisán? ¿Espera Bono su oportunidad cobijado bajo la confortable e institucional sombra que le ofrece el Congreso de los Diputados?

José Luis Rodríquez Zapatero
A mí particularmente me fascina este último. José Bono ha demostrado en su dilatada actividad política que la cuadratura del círculo es posible. Católico y abortista, multimillonario y progre, patriota y socialista, ministro de Defensa (cuando lo era) y pacifista ("Prefiero morir a matar"), Bono nos ha enseñado que en política puede suceder cualquier cosa. Incluso que Leire Pajín sea nombrada ministra de Sanidad, que ya es decir. Pero volviendo a don José (Bono), éste ha confesado a la prensa que él era "el amigo (sic) que sabía desde 2007 que Zapatero no se iba a presentar a un tercer mandato en 2012." Naturalmente, como todo lo que cuenta el de Salobre, es falso. Y ZP ha esperado hasta el último suspiro para decir "aparta de mí este cáliz." Cuando las encuestas vaticinaban la hecatombe electoral del Partido Socialista y el voto movilizador contra ZP ganaba consistencia (beneficiando indirectamente al PP), el presidente ha decidido abandonar el Titanic y dedicarse a una existencia apacible junto a Sonsoles y las góticas. Prefiere irse antes de que los ciudadanos le echen.
En todo caso, y como decía anteriormente, la guerra en su partido queda servida. Las quinielas proponen como favorito a Rubalcaba ("Lo sé todo sobre todos"), quien contaría con el apoyo del aparato del partido. Su veteranía en el terreno político y el conocimiento que detenta sobre datos sensibles relacionados con el Ministerio del Interior constituyen sus principales puntos fuertes. Pero en política nunca se sabe y Chacón puede dar la sorpresa. Es presumible que esta última contará con el voto entusiasta del PSC, cuya relación con los chicos de Ferraz no atraviesa su mejor momento. Con Chacón como presidenciable, el nacionalismo catalán podría, al fin, materializar su secular sueño, el de gobernar al resto de España desde Madrid. Y mientras ZP, como el bolero, está que se va y se va y se va…y no se ha ido.
Francisco Javier Torá Jiménez













