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Telecinco, su cadena basura

La aparición de Juan José Cortés anoche en “La Noria” consolidó algunas ideas que ya habían arraigado tiempo atrás en las mentes de no pocos ciudadanos. La principal, sin ningún género de dudas, fue la abismal diferencia existente entre un ser íntegro, cabal y que se viste por los pies, con respecto a unos dizque periodistas herrumbrosos, marrulleros y desprovistos de todo sentido de la decencia.

Como de costumbre, encabezaba el aquelarre el presentador Jordi González, reconocido defensor de la causa socialista que lleva acabo la cadena de ultrabasura (nada sorprendente, teniendo en cuenta que Berlusconi es el máximo mandatario) en España. Como telonera, una noche más, se encontraba Sandra Barneda, aguerrida manipuladora al servicio de los directivos de la cadena. La cosa empezó a animarse cuando la pantalla fue dividida para trazar un sórdido paralelismo: por una parte, Santiago del Valle (asesino de la niña Mari Luz) ingresando en el calabozo tras el momento de su detención; y, por otra, Juan José Cortés, esposado, dirigiéndose a idéntico lugar.

A decir verdad, no mostré sorpresa alguna al advertir el siniestro tratamiento que la cadena otorgaba a un caso tan espeluznante como el del asesinato de una niña de escasos años de edad. A espectáculos como el de dividir la pantalla para acoger dos episodios distintos y fundirlos en la mente del telespectador bajo la apariencia de un concepto sólido e inexpugnable ya habíamos asistido anteriormente. Recordemos, por un instante, a Javier Sardá haciendo lo propio en las extintas "Crónicas Marcianas" para poner de relieve que los atentados del 11-M y la entrada de las tropas españolas en Irak respondían a una realidad indivisible, y, por tanto, inapelable. Pues, el mensaje que trata de inculcarnos la cadena de Berlusconi en España resulta clarificador: no existe el bien, y sin la existencia de éste tampoco podría justificarse la del mal. Partiendo de esta premisa, cualquier comportamiento podría ser defendido por inmoral que fuese. Es lo que históricamente se ha venido conociendo como relativismo moral. Como botón de muestra, para un relativista la lapidación de adúlteras en Afganistán no resultaría en absoluto condenable, pues, al fin y al cabo, se trata de un rasgo característico de una cultura diferente a la occidental —la árabe— que debemos respetar.

Después llegó la entrevista conjunta, donde varios colaboradores de la casa interrogaron al invitado. Tomó inmediatamente la palabra un crecido Nacho Abad, que en tono chulesco mostró su disconformidad con la admiración que la sociedad siente hacia la figura del padre de Mari Luz. Acto seguido, reprochó al invitado que no permitiera preguntas en la rueda de prensa que convocó tras su salida de las inmediaciones policiales. Porque cuando alguien no admite preguntas se debe a que “no tiene nada interesante que decir.” En más de una ocasión, políticos relevantes de nuestro país han citado a los medios y no han admitido preguntas en el curso de su intervención, cuando lo cierto es que todos les pagamos el sueldo. Esto parece no irritar al señor Abad, que prefiere vérselas con un ciudadano decente, como J.J. Cortés, antes que con un ministro, pongamos por caso. El interpelado respondió, con la entereza que le caracteriza, que si no admitió preguntas aquel día se debió a que el caso se encuentra bajo instrucción, y optó por reservar las explicaciones pertinentes para el día en que se celebre el juicio. Por su parte, Mila Ximénez confesó sentirse decepcionada con el invitado por la serenidad que mostró durante su comparecencia ante los medios. "Yo pensaba que en algún momento ibas a explotar y no lo hiciste, no entiendo como puedes mantenerte impasible en una situación así", insinuando de este modo que J.J. Cortés miente en sus declaraciones. Como no es cuestión de ser malpensados, quiero interpretar que el escepticismo de esta distinguida vividora del sarao ante la palabra de J.J. Cortés se debe a su inexperiencia a la hora de participar en ambientes sobrios, en los que no está permitido proferir obscenidades o hacer pública alusión a los líos de alcoba de fulanito o menganita.

El invitado quiso comentar con los presentes lo que sintió en el momento de su detención. "Saberme detenido en el mismo lugar donde estuvo el asesino de mi hija y el verme saliendo del furgón y entrando por la misma puerta por la que entró Santiago del Valle fueron los dos momentos más difíciles". Tan miserable había resultado en sus declaraciones, hacía escasos minutos, su colega N. Abad, que M. Ximénez no quiso ser menos, y, tras estas palabras de Cortés, ella preguntó: “¿Temías por las repercusiones políticas?” Con la paciencia propia de un santo, el padre de Mari Luz respondió que esa cuestión para él resultaba totalmente secundaria, en su deseo de preservar la memoria de su hija y luchar porque en España hubiera algún día justicia. El presentador, por su parte, manifestó que la dimensión política de la detención de Cortés quedaba relegada a la segunda parte de la entrevista, donde intervendría María Antonia Iglesias, azote de conservadores, liberales y católicos de pro.

M. A. Iglesias, quien con tanto esmero se ha dedicado todos estos años a silenciar la corrupción socialista, rehusó hacer alusión al plano personal (supongo que al llamar “padre espectáculo” a Cortés, hace meses en ese mismo programa, ya habría visto colmada su sed de venganza, o lo que fuera), para pasar directamente al político. El resto de la historia ya se lo pueden imaginar. A juicio de M. A. Iglesias la colaboración del padre de Mari Luz con el PP de Andalucía respondería a un cúmulo de intereses políticos, nada honestos, que bla, bla, bla…En definitiva, un sábado más, “La Noria manchó de oprobio nuestro panorama mediático nacional, demostrando que, si uno se esfuerza lo suficiente en la vida, siempre puede caer más bajo. Telecinco no sólo lo intenta, sino que lo consigue.

Javier Torá Jimenez

Comentarios

Mónica:01/11/11 a las 09:42
continua... despues de cuestionar la conducta de la madre de los menores desaparecidos...se solidarizó con "los padres", incluyendo en pie de igualdad al señor que está en prisión preventiva al menos por algo objetivo...bajo su custodia desaparecieron los niños y no consigue dar indicios de su denuncia...
 
Mónica:01/11/11 a las 09:48
Quiero reflexionar en voz alta sobre la ultima aparición de JJ Cortés, "asesor" en Justicia de un partido con multitud de militantes Licenciados en Derecho con amplios CV, en La Noria, con motivo de la desaparición de los dos niños en Córdoba, dejó claro que los padres para cumplir con su deber deben utilizar los medios de comunicación como si fueran mas eficaces que la policia y la justicia, y al margen de situaciones como esta en que la búsqueda no está ausente de la prensa...
 
Antonio Casado:01/11/11 a las 13:19
Es un completo disparate todo lo que esta pasando. Dámos minutos a quien no debería ni hablar en la puerta de su casa. ¡Qué pena damos!