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Contestación a 'La apariencia del buen amor'

El significado y el uso que cada uno le dé al amor.

Más allá de la etimología de las palabras está el significado que para cada uno de nosotros tienen. Las palabras, en muchas ocasiones, adquieren un matiz en su intencionalidad a la hora de significarlas algo distintos desde el momento en que son pronunciadas por individuos diferentes, con una historia particular, única y, por tanto, algo diferente a la que puedan tener otros. Eso condiciona la manera de ser, estar y entender el mundo y la vida...

De todos modos, creo que el amor está por encima de acuerdos y va más allá de la razón. El amor es emoción, es sentimiento y esto en ocasiones es difícil de gobernar, por no decir que imposible. No creo que la razón tenga mucho protagonismo en una historia de amor, a no ser que sea un matrimonio convenido. Aunque creo que sí hay algo que la razón puede hacer por nuestro amor, igual que por nosotros mismos. Y es que es a ella a quien le toca utilizar su potencial para poder hacernos entender los cambios que sufrimos a lo largo de la vida y, en consecuencia, en el amor y a qué son debidos dichos cambios. Solo quien entienda eso no necesitará en un momento u otro de su vida alejarse de, separarse de... ya que podrá encontrar sentido a todo aquello que le está ocurriendo y entonces, podrá readaptarse a las nuevas condiciones. Y si aún así, persiste su necesidad de alejamiento y separación, tal vez será porque ha llegado la hora de partir hacia nuevos horizontes. Y podrá hacerlo tranquilo si sabe que en su anterior cometido, dio todo lo que podía dar o lo hizo lo mejor que supo y pudo. Eso a veces no quiere decir que sea lo mejor para el otro/a. Pero eso solo lo sabrán ellos/ellas. Y creo que los demás no somos nadie para juzgarlo, solo podemos acompañarlo con la mejor de nuestras intenciones y a través del amor.

Vamos, que lo que quiero decir es que es normal cuestionarse la relación de vez en cuando, e incluso creo que es positivo. Será señal de que nos importa y de que la entendemos como algo vivo. De lo contrario, adquiriría la forma de un contrato inamovible a largo plazo (como una hipoteca, pero incluso las hipotecas son modificables).

Por otra parte, para mí es totalmente desaconsejable dar todo a cambio de nada. Vamos, incluso me atrevería a decir que es mentira. No hay nadie que haga eso, ni siquiera la gran mayoría de ancianos, que en muchos casos tienen el Ego totalmente trascendido. Bueno, es probable que haya alguien capaz de eso, pero seguro que es incapaz de mantenerlo mucho tiempo. Y si hay alguien capaz de aceptar eso es que, el uno se está aprovechando de su pareja y no la quiere lo suficiente, el otro no se valora lo suficiente. No me veo capaz de aceptar todo de alguien sin darle yo nada a cambio... eso no es una forma de amor, es esclavitud.

En cuanto a la independencia del individuo en el mundo de la pareja, no estoy de acuerdo en que esté reñido con el estar involucrado con el otro. Es más, creo que si lo paramos a pensar es la forma más común de construir nuestras relaciones. Cada uno de los miembros tiene y hace unas cosas determinadas en su vida y eso, luego suma y aporta para fortalecer el proyecto común. Aún así, hay cosas que quedan simplemente para uno mismo, como el gusto por leer, por hacer deporte, por coser, y muchas otras cosas. Y no pasa nada, tras esos pequeños y mundanos paréntesis volvemos a compartir y a seguir andando juntos. Creo que no hay que confundir independencia con exclusión.

De todas maneras, creo que cada uno debe vivir y llamar a sus relaciones como lo considere oportuno. Simplemente me basta con que sea de acuerdo con la otra persona y sin faltarse al respeto. Cada pareja debe establecer su código y vivir acorde a él. Pero han de hacerlo!!! Para ello creo es imprescindible la comunicación. Es por todo ello que no necesito del acuerdo social para definir quién y qué soy yo, mi pareja y la relación que mantenemos. Porque como queda claro es cosa de dos, no de la sociedad entera. Y eso nos hace libres, a pesar de que con ello se rompan las estructuras hasta hace unas décadas establecidas, que tanta seguridad parecían darnos. Pero eran esas las que justamente nos llevaban a la apariencia del buen amor. Aunque no hace falta más que observar a una pareja durante un tiempo para saber si su amor es verdadero o es aparente. Pero en todo caso, es cosa de ellos dos y de nadie más. ¿Quién somos los demás para imponer formas y ritmos a dos personas que siguen juntas porque quieren seguir estándolo?

No podemos tomar el ejemplo eclesiástico, que sí es excluyente con el sentir de parte de la humanidad (homosexuales, divorciados, etc.), ya que no somos divinidades como María, José o Jesús, sino según sus palabras: seres imperfectos y pecadores hechos a su imagen y semejanza. Por tanto, no se nos puede pedir el amor perfecto... ¿además eso qué es? ¿Quién es el encargado de definirlo? ¿Con qué derecho? ¿En base a qué? Yo no tengo ni idea, solo sé lo que me vale a mí e intento saber lo que le vale a mi pareja. Aunque sé que nunca conseguiré saberlo del todo. Puede que ese sea, tal vez, uno de los motivos por los que nos guste y sea divertido "jugar" al amor.

De todos modos, yo no siento miedo al amor, ni a amar a alguien en ninguna de las formas posibles acordes a mi código ético personal (pareja, hijos, padres, hermanos y resto de familiares, así como amigos y conocidos). Lo disfruto bastante y a medida que me hago mayor más aún, porque lo vivo con una libertad distinta a la de otras épocas de la vida. Tampoco he perdido la esperanza de amar y de ser amado, no está en mi pensamiento renunciar a ello y sería absurdo empeñarse en ello, ya que el Ser Humano es social por naturaleza.

Jordi Agustí Casado

Comentarios

Antoio Casado:01/7/11 a las 10:48
Poca o ninguna son la veces que una persona se interesa en contestar a un artículo mio con otro atrículo. En este caso Jordi Agusti contesta al que yo hice. Desde aquí se lo agradezco públicamente. Un abrazo
 
Antoio Casado:01/7/11 a las 12:40
Cuestionarse la relación no siempre es bueno. Cuando una matrimonio lleva 20 años cuál es la finalidad de repasarla. Yo creo que ninguna. Se esta y sólo se esta. Cuando me refinería al individualismo, decía que era algo imposible en un mundo de dos. Si cada uno va a lo suyo dónde está la unión. Se difumina la causa y por lo tanto también la pareja
 
Antoio Casado:01/7/11 a las 12:43
Señalas que “Cada pareja debe establecer su código y vivir acorde a él” esa es la clave del éxito. Lo que para una pareja es imposible para la otra es algo convencional. Pero sabes qué Jordi, que cuando unos enamorados establecen un código de forma sobrevenida realizan un ACUERDO. Y es acuerdo es al que refería en “la apariencia del buen amor”.
 
jordi:02/7/11 a las 16:15
Lo que pasa es que ese acuerdo, necesariamente, es revisable desde el momento en que las personas evolucionamos con el tiempo...eso crea mucha sensación de inseguridad, es cierto... pero, a parte de la muerte, ¿qué hay seguro en esta vida?
 
jordi:02/7/11 a las 16:18
Por otra parte, no sostengo que haya que hacer un repaso de los años vividos en común, estoy de acuerdo contigo en que eso no sirve, salvo para no cometer errores más de una vez. Me refiero a que a veces las circunstancias te llevan a revisarte a ti y a todo lo que te concierne. Si en la pareja todo está más o menos en orden no tiene porqué peligrar. Ah! Y gracias a ti