Con estos horarios nuestros...
En España tenemos una jornada laboral consistente en estar "todo" el día trabajando y encima, parece ser que somos poco productivos y competitivos. ¿Cómo es posible?
Según diversos estudios publicados, España es el Estado europeo en el que más horas se trabaja y además, estos coinciden en que nuestro país se encuentra a la cola de Europa en productividad y competitividad. Por lo tanto, invertimos mal el tiempo.
En términos generales, nos levantamos temprano, desayunamos poco, paramos para almorzar al medio día y comemos copiosamente -incluso los hay que duermen siesta- para luego trabajar hasta tarde. Después, al llegar a casa cenamos y sin apenas haber hecho la digestión, nos acostamos, por lo que difícilmente conciliamos el sueño y no descansamos adecuadamente. La excepción a tan lamentable horario se denomina jornada intensiva y consiste en trabajar por la mañana de manera continuada, normalmente ocho horas, hasta las tres ó cuatro de la tarde. Sin embargo, este horario no resuelve nuestro particular problema debido a que igualmente aquellos que lo disfrutan continúan con el ritual y costumbres españolas de comer tarde -más incluso que el resto debido a su hora de salida-, cenar y acostarse a altas horas de la noche.
Es innegable que con estos horarios, generalmente aceptados por todos, es difícil compatibilizar y desarrollar apropiadamente nuestra vida familiar y laboral.
Por consiguiente, se preguntará el lector; ¿es posible que este esquema espacio/tiempo, que nos acompaña a lo largo de nuestra existencia, sea erróneo?, y… en caso afirmativo ¿existe solución?
Ignacio Buqueras y Bach, presidente de la Comisión para la Racionalización de los Horarios Españoles -en este país se crean comisiones para todo-, además de otros muchos autores, profesionales y empresarios, demandan el cambio hacia un modelo en el que el tiempo disponible -24 horas al día- se distribuya de manera eficiente empleando 8 horas para trabajar, 8 para dormir y 8 para el resto de actividades, considerando imprescindible que cambiemos nuestros horarios y costumbres para hacer un mejor uso del tiempo. Asimismo, se ha publicado un manifiesto "por unos horarios racionales" que reivindica "una profunda modificación de los horarios en España, que nos ayude a ser más felices, a tener más calidad de vida, y a ser más productivos y competitivos" al cual, les invita el que suscribe, se adhieran a través de Internet en http://www.horariosenespana.es/manifiesto/manifiesto.php.
Sería magnífico que todos pudiéramos terminar de trabajar en España a las 5 de la tarde, como ocurre en muchos de los países de nuestro entorno, disponiendo del tiempo diario restante para la familia, ocio, disfrutar de nuestro clima y cultura, o lo que cada uno precise, guste y/o desee. No obstante que nadie se lleve a engaño, esta proposición no debe pretender la incitación de un Gobierno intervencionista, apoyado por unos Sindicatos subvencionados y arbitrarios, para regular los horarios a través de un Real Decreto -ya que parecen no entender el significado de acuerdos privados, sociedad civil y autorregulación del mercado-. Su finalidad es: incrementar el rendimiento laboral y disponer de mayor tiempo libre, ayudados por unos horarios racionales acordes con los de las economías vecinas -y competidoras-, de manera responsable y comprendiendo las obligaciones derivadas de tan preciado derecho.
José Luis Fraile Escribano
Departamento Tributario













